13.1.10


LUZ UTÓPICA

Eres, de todas las trisílabas, la más hermosa.
Desde el cielo (no tan cerca del sol )
Proyectas tu intenso claroscuro,
Evocando de mi mente las “mejores prosas”
(deseos abismales del sol)
Me sujeto entonces de tus pies con una soga
Y apartado ya, de las almas vulgares,
concretamos mi camino al cielo
(muy cerca del sol)

Yo no quiero cremar mis ideas,
Y más no quiero seguir pisando la tierra,
Por eso decido hacer este viaje,
Que es de ida y vuelta o… sólo de ida.
Dependerá con que frecuencia me llamen los de afuera.
Y aunque ellos digan que tengo el talento
De saber lo que dirá el libro del futuro,
Simplemente su prólogo he leído.
Se hace fácil, luego, conocer el inexorable destino,
Y así también, todos sus indicios.

Pero inefable libertad
¿De qué serviría mi libre albedrío
En esta sociedad?
Quisiera colocarme debajo de tus pies y
Y llegar al sol de una patada.
Me preguntarán entonces cuando vuelva:
“¿has visto el cielo de aquel dios?”
Les diré que ya lo había visto en la tierra
(allá en el cielo no hay más que luz )

GERMÁN RAMOS FROIDEVAUX

Colaboradores