31.1.10

Que las horas se llenen de olas
Que las horas se llenen de olas
y rompan con fuerza en la arena
o en un acantilado etéreo,
idealizado,
imaginado

Que lluevan anhelos desnudos
desposeídos de cualquier ápice de nostalgia
mas revestidos con una fina capa de ansiedad


Que el recuerdo dormido se encienda
y las lágrimas serpenteen mi rostro
nutriendo el lunar que en él reposa


Que una fina mano teja hebras de amor
irrompibles ante los dedos cortantes
que tratan de separar almas hermanas


Que los cuerpos desnudos se aferren como imanes
sin dejar un retazo de piel al descubierto
en las noches que unidos se encuentren


Que se duerman los sueños impávidos de amor
Que se encierren las tardes sin Venus
las noches sin Luna, los domingos sin Sol


Y se borren del almanaque
los meses de destierro
los llantos sin consuelo
los días sin tu pan.

Colaboradores