
Y así después de esperar tanto,
un día como cualquier otro decidí triunfar….
Decidí no esperar a las oportunidades
sino yo mismo buscarlas,
Decidí ver cada problema
como la oportunidad de encontrar una solución,
Decidí ver cada desierto
como la oportunidad de encontrar un oasis,
Decidí ver cada noche
como un misterio a resolver,
Decidí ver cada día
como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel día descubrí
que mi único rival no eran más
que mis propias debilidades,
Y que en éstas, está la única
y mejor forma de superarnos.
Aquel día dejé de temer a perder
y empecé a temer a no ganar.
Descubrí que no era yo el mejor
y que quizás nunca lo fui.
Me dejó de importar quién ganara o perdiera;
Ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima,
Sino jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener,
Es tener el derecho de llamar a alguien ”AMIGO”