SER NORMAL, SER ESPECIAL.
Ser normal… Ser especial, ¿Cómo
saberlo?
Si soy normal, ¿tendré algo de
especial?... Si soy especial, ¿tendré algo de normal?
Soy ajeno a la creación de este
dilema, pero me veo en la obligación de responder.
Ya que es, por este camino de
dicotomías, por donde transcurren mis días.
Ser especial es viajar con la
carga a cuestas, con rocas en el camino, vientos y sin estribos.
Ser normal es viajar liviano, es
no cargar el peso de miradas tajantes, ni voces imperativas.
Desde que decidí ser normal, viajo
tan cómodo que vivo dormido.
Es mis sueños me miro al espejo,
y veo siempre al mismo desconocido.
¿Será esta la naturaleza del
sumiso?
A veces en el camino, uno se
encuentra con el desencuentro de uno mismo;
Y
se es despojado de su esencia, por el temor a ser distinto.
Desdichado miedo, que lo lleva a uno a subordinarse
a la mayoría.
Ahora que soy normal sé cuan
pesada es la carga de ir “liviano”
Siento el cansancio de
monotonías, de ir siempre por mano.
Acompañado por ilusas esperanzas,
de volver a viejos caminos.
Donde los sueños se ven con solo
mantener los ojos abiertos.
Quizás sea momento de luchar,
Quizás la respuesta este ahí… En
mi reflejo…

