¿Qué enfermedad habré pescado?
Necesidad de calor, síntoma predominante.
Diagnóstico: corazón frustrado,
Pronóstico… Reservado…
La gente parece desconocer mi padecer.
Ya que a un “¡Hola! ¿Como Andas?”
Se acostumbra a responder con “bien bien”.
Y vos ¿Qué tal estarás?.. ¿Bien?, o ¿bien bien
como yo?
Tu mirada es sospecha, tu diálogo confirmación…
¿Qué hago?
Prestaría mi abrigo,
Pero empeoraría mi condición…
(Egoísmo de doble filo se adelanta a la razón)
Culpa, impotencia, soledad… Mas frío…
Aguarda!.. No te vayas!
Pues mi abrigo ya me queda chico.
En cambio, al tuyo lo complementaria.
Me siento mejor, su mirada cambió…
¿Brindo mi abrigo y recupero calor?
Que dulce ironía... y primavera de los dos.
HUGO G. RAMOS FROIDEVAUX
Reservado el derecho de autor
